A través del tiempo y de las generaciones, hay un elemento que nunca cambiará: El aprendizaje. Este elemento siempre estará implícito en la historia de la humanidad. El conocimiento se irá modificando según se modifiquen las necesidades y las alternativas para subsanarlas. El verdadero aprendizaje consiste en mediar las capacidades intelectuales, físicas y espirituales para poder ejercerlas, lo ideal sería para un bien común, aunque en el desarrollo social pueda hacerse evidente la selección natural.
Se aprende para conocer el origen de un problema o de un fenómeno; pero también se aprende para modificar variables del fenómeno y obtener beneficios del mismo.
Yo creo que los principios fundamentales de la educación deberían contestar las siguientes preguntas: ¿Quién soy? ¿cual es mi propósito? ¿Hacia dónde voy y que deseo lograr?
Un proyecto de vida, una dirección hacia una meta y diseñar la herramientas que nos ayudarán a lograrlo, marcarían una gran diferencia en los retos de la educación.
No basta "facilitar o lanzar los conocimientos", hay que ayudar a construirlos, conocer a las personas que tomarán el riesgo de hacerlo, motivarlas día a día.
Es importante reconocer que el aprendizaje es una herramienta necesaria para construir a partir de conocimientos previos y originar nuevos; además, los nuevos conocimientos deben contestar exigencias de una sociedad cambiante, que evoluciona significativamente, solo las personas competitivas son las que lograrán un estado de superivivencia.
Yo creo que la educación y el aprendizaje no se pueden medir o evaluar de manera trivial; son las herramientas que capacitarán a individuos para formar un país mejor; con conocimientos, estrategias para aplicarlos, métodos para accionar el compromiso y la ejecución de los proyectos, vinculados al intelecto y a los valores propios de un individuo competente y competitivo.
